Carl es paciente de cuidados paliativos a tiempo completo y su esposa también lidia con múltiples problemas de salud. A pesar de ello, Carl, un hombre orgulloso y reacio a pedir ayuda, sigue gestionando la casa lo mejor que puede. Tras vivir en el mismo apartamento durante ocho años, Carl se sorprendió al enterarse de que su alquiler había aumentado $500 al mes cuando llegó el momento de renovarlo.
Sin saber qué hacer, recurrió a Bluffton Self Help, donde recibió ayuda con el alquiler de un mes completo, además de la entrega gratuita de comestibles semanales a su domicilio, lo que le brindó flexibilidad para asignar los ahorros a otras partes importantes de su presupuesto familiar.
El personal de Bluffton Self Help también identificó socios comunitarios adicionales capaces de brindarle a Carl y su esposa los servicios que tanto necesitan, permitiéndoles concentrarse en su salud y cuidado personal sin el estrés adicional de administrar un hogar bajo presión.
No es raro que un vecino dude cuando se trata de pedir ayuda; sin embargo, cuando uno ve el pedir ayuda como una señal de coraje y capacidad de adaptación en lugar de algo de lo que sentirse avergonzado, ese importante cambio de perspectiva ayuda a superar la barrera innecesaria del estigma.




